Pueden expandirse dispersando sus gametos en el viento, evitando la molestia de buscar pareja. Hace millones de aos ya inventaron ese modelo de arquitectura en nube que los humanos acabamos de descubrir para nuestros sistemas de información: su estructura es modular y descentralizada; pueden perder una parte, o casi todas, sin que afecte a su supervivencia. Y a pesar de que no dependen de un solo núcleo operativo, su órgano más esencial está enterrado en el suelo a buen recaudo.

En cuanto a la reforma laboral, que era el tema de la charla, Centella ha llamado a participar en la manifestación prevista para el domingo que viene y ha abogado por la unidad entre la clase trabajadora y los sindicatos. “Estaremos unidos el próximo domingo 19 manifestándonos contra las políticas del PP”, ha dicho, al tiempo que ha destacado que hay unidad “en la calle” y “en las plazas”. “Si todos nos movilizamos no se saldrán con la suya”, ha aseverado..

Me temo que ya no seré capaz de volver a escribir desde el mismo punto de vista de siempre, desde el color del cristal con el que siempre he mirado la vida: lo siento en el alma culpas al recién licenciado de los cojones. Si no, puedes denunciar como te dicen arriba, o asumirlo, pitar dos veces en un atasco como seal de rabia y seguir adelante. Un amor siempre se cura cuando aparece el siguiente, y solo así..

La noche que quiero destacar es la del 15 de enero de 1941. En un barracón, a varios grados bajo cero, mientras afuera nevaba y ante unas 500 personas casi todos prisioneros, pero también algunos guardias hitlerianos , cuatro músicos estrenaron en el Stalag VIII A una de las obras musicales más sencillas y puras de la historia, una pieza de cámara basada en la luz, la liturgia, el canto de los pájaros y el apocalipsis. Como instrumento de percusión, una extraa tortuga pato estira el cuello: cada vez que asoma la cabeza, un gato la golpea para aadir percusión a la música.

“El Comidista, adalid del jetapostre y la improvisación dulcera, necesitaba un nuevo combatiente para intentar derrocar la dictadura de los cupcakes, las tartas de colores y las moadas. Y aquí estoy yo, dispuesta a emprender la guerra a base de recetas sencillas, tradicionales y lo suficientemente viciosas como para quitaros el miedo a la repostería. Además, daré el turre todo lo que me dejen con la historia de nuestra gastronomía, rescatando platos desaparecidos o en riesgo de extinción y desempolvando anécdotas, vidas y recetarios olvidados.

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