Y ahora hay nuevos abuelos, los de mis hijos. También han tenido suerte. No hay abuelos desaparecidos ni malignos. En 2004 llegó al Portland San Antonio y cuatro aos después se fue al RK Zagreb. En 2012 fichó por el Atlético de Madrid y al ao siguiente se fue al Wetzlar alemán, donde se retiró en 2015. En su palmarés tiene una Asobal y una Supercopa con Portland y una Copa y un Mundial de clubes con el Atlético.

Mays said he wanted to return to baseball, but not in an everyday capacity. ”I can go to spring training and other functions,” he said, ”but I’d rather do something as an ambassador for baseball something like going to different countries representing the game. That would be more up my alley than going to the ball park every day as a coach.”.

Lo paradójico es que el que va ‘contra natura’ tenga más derecho que el que va ‘pro natura’. No somos todos iguales? Reciba un cordial saludo, las formas siempre. Es propio de ignorantes descalificar a los que opinan diferente, y ya esta respuesta llega al paroxismo cuando encima se le quiera achacar que se droga, será que vd.

PD: Sobre Patri, os recomiendo esta entrevista de Samuel Dueas, de donde he obtenido gran parte de la información de este artículo. Un día se me ocurrió trasladar a un blog las historias de aquellos deportistas que vivieron la gloria y el éxito y que, de la noche a la maana, desaparecieron. Saber qué fue de ellos oculta muchas sorpresas.

Sabías qué Pues la historia es tal que así: andaba Javier Clemente, por entonces seleccionador nacional, pensando en la Eurocopa de Inglaterra 1996. Preguntado por los periodistas, el rubio de Barakaldo admitió que Nacho le gustaba. Nacho era el lateral izquierdo del Compos, que en aquel entonces hacía unos más que dignos papeles en Primera.

Robinson fue cedido a los Montreal Royals, pertenecientes ala Liga internacional (una competición menor), convirtiéndose en el primer negro en hacerlo. En un viaje del equipo a Florida, se dio la circunstancia de que Jackie tuvo que dormir en la casa de un político negro local, porque la ley de ese estado no permitía que Robinson compartiera hotel con sus compaeros de equipo. Los pueblos negaban al equipo de Robinson permiso para entrenar en sus campos e incluso se suspendían partidos por parte de las autoridades con tal de no permitir que un negro jugara.

Y era toda una incógnita José Ruiz, sobrino nieto de Curro, que después de su aparición en Sevilla no había vuelto a ponerse el traje de luces. Este interés no se vio reflejado en la asistencia a la plaza. No se entienden las quejas de los aficionados sobre la falta de novilladas.

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