Lactancia, colecho, porteo y parto natural creo que siempre han sido los temas más polémicos en mi blog. Los tres primeros los he practicado, el cuarto no. Y contando mis experiencias y mi postura han generado numerosos comentarios, posturas enfrentadas, susceptibilidades heridas por mucho que para mí defender la lactancia, por ejemplo, no suponga en ningún caso atacar a las madres que no han dado el pecho ni sentirme mejor que ellas..

Imagínense que esa nia es, en un acto de inconsciencia de su madre, abandonada en la puerta de un bar creyendo que dentro habrá alguien para recibirla. Imagínense que esa nia pasa la noche en la casa de una pareja de desconocidos, donde la oscuridad y la desprotección la hacen llorar como nunca antes. Imagínense, además, que tanto su padre como su madre vuelven a casarse y ella, súbitamente, comienza a pasar sus horas con dos individuos extraos a sus ojos.

Por último, sobre el ámbito de Movilidad, Logroo se coloca en una posición media baja en esta categoría. El porcentaje de población que se desplaza al trabajo en un medio diferente del automóvil es del 41,7%, lo que sitúa a la ciudad casi en la media. No obstante, la ciudad dispone de una red de transporte público muy desarrollada..

Entran en el lugar y sigo mi camino.Encontré esa noche un gusto particular al caminar por esa ciudad de noche, las calles angostas, las casas, había algo que me agradaba. Bajando por una calle angosta miro al fondo de una calle sin salida y justo donde termina la calle encuentro un bar. Tío Pepe.Entro al lugar el cual no está ni lleno ni vacío, está perfecto para poder hablar con el encargado a ver si necesita alguien para trabajar.La barra está llena, me acerco, pido una cerveza y me siento en la única mesa que estaba vacía al lado de la entrada.

Las repúblicas bananeras que alguna vez intentaban dejar de serlo solían terminar con sus gobiernos derrocados por golpes ejecutados por militares locales, pero financiados con el dinero y las influencias de las compaías. En una nota muy bien docu mentada que publicó en la revista New Yorker, Mike Peed seala la influencia bananera detrás de los golpes de 1911 en Honduras y de 1954 en Guatemala. La historia negra de las compaías también registra masacres de tra bajadores en Colombia y hasta el salto al vacío desde un piso 44 neoyorquino de Eli Black, el CEO de la United, que estaba siendo investi gado por coimear a un político hondureoPero no fueron escándalos políticos ni sui cidios los que casi voltean a las compaías bananeras.

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