Y tampoco nos gusta mantener en una vida lujosa a una serie de personajes como si fueran enviados de Dios. Si alguien es rico y lo ha conseguido por su cuenta y sin robar a nadie, no hay por qué envidiarle ( más allá de la envidia sana de la que usted habla.) En Holanda y en Suecia quizás no hay estas polémicas porque el pueblo no está tan desencantado con los monarcas como lo estamos muchos de nosotros. Por lo demás, mucha gente hace cosas parecidas y nadie se entera.

Llevaba en el horno desde el mes de octubre de 2007 y no disponía de un contrato laboral ni estaba dado de alto en la seguridad social, al igual que otros de sus compaeros, también extranjeros. En total, estima que entre 2006 y 2009 hubo entre cuatro y ocho empleados irregulares, que trabajaban más de ocho horas diarias y percibían por ello una cantidad de dinero de aproximadamente 700 euros mensuales.Los acusados, aade la calificación del fiscal, se encargaban entonces de la contratación de personal, de realizar los pagos mensuales a los trabajadores, de ordenar los trabajos, así como de las funciones propias de dirección a los empleados. También eran conscientes de que la máquina amasadora en la que se registró el accidente no tenía operativo el dispositivo de seguridad de la apertura de la alimentación.Este dispositivo ausente consistía en un resguardo móvil o rejilla que impedía el acceso a su interior cuando estaba en marcha el tornillo giratorio que tenía como misión el amasado de la levadura y provocaba el enclavamiento o parada de seguridad de la máquina cuando dicho dispositivo de seguridad se retiraba.Por su parte, el INSS, en su resolución de fecha de 25 de enero de 2010, estableció entre otros motivos que el accidente sufrido por el trabajador dio lugar a una incapacidad temporal, percibiendo una prestación económica de carácter mensual desde el día 28 de mayo de 2009 hasta el día 14 de octubre del mismo ejercicio, en la que se declaró la incapacidad permanente total para su profesión habitual.Por todo, el fiscal considera a los hermanos autores de dos delitos distintos contra los derechos de los trabajadores, por lo que solicita una pena de seis aos de cárcel para cada uno de ellos, y otros seis de inhabilitación para su profesión.

Stories like Rhodes’ and Dishon’s have prompted the federal government to consider taking action against Gulf oysters on numerous occasions. In November of 2009, the FDA threatened to ban the sale of the Gulf oysters in the summer. Federal regulators have also floated the idea of requiring Gulf oysters (or at least those harvested at the height of summer) to undergo processing to reduce the risk of vibrio before being served to customers.

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